El día que conocí la máquina de vapor.

por Denise Bilsky

Mánchester, la ciudad desde donde se revolucionó al mundo con la máquina de vapor, desarrollada por Richard Arkwright.

Puentes en la zona de Castlefield, Mánchester.

Un sábado del mes de Julio a la mañana, tomé un tren desde la ciudad de Liverpool hacia Mánchester.

Días antes, en el Museo de Liverpool, había conocido sobre la historia de ese trayecto. El tren que une Liverpool-Mánchester fue el primer trayecto de pasajeros de la historia, en 1830. Antes de eso, el tren solo se usaba para transportar cargas.

Primer tren de pasajeros de la historia, expuesto en el Museo de Liverpool.

Al llegar a Mánchester me bajé en el histórico barrio Castlefields, la zona mas antigua de la ciudad. El panorama se llenaba de puentes, antiguas fábricas y edificios, entremezclados con torres modernas cubiertas de espejos.

Caminaba por esas calles imaginando el paisaje que se apreciaba en Mánchester durante la Revolución Industrial: el humo negro del carbón, los diferentes e intensos olores de los barrios fabriles, los obreros y obreras caminando por esas calles fangosas, los sonidos, las voces, los carruajes, las locomotoras.

Sin embargo, la historia de la ciudad de Mánchester es realmente muy antigua. Su fundación se remonta al imperio romano, ya que fue fundada como un fuerte estratégicamente ubicado, bajo el nombre de Mamucium en el año 79 d.C.

Reconstrucción del fuerte romano Mamucium (año 79 a.C), Castlefield, Mánchester.

Es en Mánchester, particularmante en Castlefield, donde se concluyó la construcción del Canal de Bridgewater, el primer canal industrial de la historia. Construído en 1760, fue pensado para conectar a Mánchester con las ciudades de Runcorn y Leigh en el transporte de carbón proveniente de las minas del duque de Bridgewater.

Canal de Brigdewater, primer canal industrial del mundo. Mánchester, Inglaterra.

Ese era entonces, el espíritu de la época, marcada por el comercio de ultramar. Era fines del siglo XVIII (alrededor de 1770) en Mánchester, en un contexto de mucho desarrollo textil en Inglaterra, debido a las importaciones de algodón llegadas de América, cosechadas por afrodescendientes esclavizadxs.

El imperio británico estaba viviendo un periodo de gran crecimiento y acumulación de riqueza gracias al comercio de personas africanas secuestradas y vendidas en América, que duró desde 1660 hasta principios del siglo XIX.

Si bien hubo otras ciudades y países implicados, como los puertos de Nantes y Bordeaux en Francia, Bélgica, Holanda, Portugal, España, el puerto de Liverpool era el principal dedicado al comercio esclavista. El Comercio Triangular, como se le llama a esta actividad, se desarrolló gracias al secuestro de alrededor de 60 millones de personas africanas.

Elementos para doblegar africanxs, expuestos en el museo de Liverpool.

La ciudad de Liverpool, a escasos kilómetros de Mánchester, se transformó en pocos años en una ciudad millonaria y en el principal puerto de Inglaterra y uno de los mas importantes de Europa, gracias a este comercio, que dejaba ganacias enormes a sus inversionistas.

Barco en el Puerto Albert Dock, Liverpool.

Los barcos zarpaban hacia Africa cargados de manufacturas de escaso valor, estas eran intercambiadas en las costas africanas por personas que habían sido secuestradas en sus comunidades. El mismo barco era cargado con esas personas que viajaban en condiciones lamentables, de hecho 1 persona de cada 6 llegaba viva. Luego de descargar la “mercancía” en América, se cargaban los barcos con las materias primas, como algodón y azúcar, principalmente, cosechados por personas esclavizadas a las que lógicamente no se les pagaba ningun salario. En Europa, esas materias primas eran transformadas en manufacturas que multiplicaban su valor. Un negocio por demás conveniente.

Catedral de Mánchester, siglo XI.

Aquí se ubica entonces, uno de los orígenes de toda esa riqueza de la que disfrutaba y aun disfruta, tanto Gran Bretaña como el resto de Europa occidental.

Todo el contexto de la época, la acumulación extraordinaria de capital, la condición de vulnerabilidad colonial de Africa y América llevó a que los sucesos históricos se desarrollaran como lo hicieron.

Primer máquina de hilado industrial de la historia.

En esa época, varios hombres le dieron forma a una máquina que cambiaría el mundo. Por su parte, John Kay, un relojero, inventó una máquina de hilado con bobinas, que aceleraba el proceso de hilado, trabajo que normalmente se realizaba de forma manual. Pero quiso el destino que se cruzara con Arkwright, un barbero con mucho talento para los negocios. El barbero le dió el impulso a la máquina a través del poder del agua que movía los pistones y nació así la máquina de vapor, que revolucionó la industria textil y el mundo.

La máquina de vapor, que dió origen a la Revolución Industrial y cambió el mundo.

Arkwrigth patentó el invento, impulsó el desarrollo industrial textil masivo y se convirtió en uno de los hombres más poderosos y ricos del mundo.
Por su parte, los sectores populares de Inglaterra migraban a Mánchester en búsqueda de trabajo en las innumerables fábricas de telas. Miles de campesinxs se transformaron en obrerxs y eran explotadxs en jornadas de hasta 14 horas de trabajo.

Se hacía trabajar incluso a lxs niñxs, en condiciones inhumanas.

Mucha gente enfermaba por aspirar sustancias venenosas y pasar muchas horas en ambientes insalubres.

Maquinaria textil para hilado de telas de algodón.

Mánchester, en esa época, alrededor del 1800, era llamada «Cottonopolis», y su paisaje estaba dominado por chimeneas, humo, y hordas de trabajadores, nacía la CLASE OBRERA.

Museo de la Industria, Mánchester.

De repente, la ropa se volvió más accesible y menos cara, pero también, las importaciones alrededor del mundo terminaron por hacer quebrar las industrias locales de los diferentes países.

Catálogo de diseños de telas, año 1835. La mayoría de los estampados estaban inspirados en diseños asiáticos o indúes.

Las condiciones de lxs trabajadorxs en Mánchester era lamentable. Al no existir legislación laboral, eran los empresarios quienes decidían unilateralmente sobre los salarios, jornadas y condiciones de trabajo. Las familias obreras vivían hacinadas en los suburbios y barrios alrededor de las fábricas, en condiciones muy insalubres.

Como respuesta a la explotación, e inspirados también por la revolución francesa que ocurría del otro lado del Canal de la Mancha, aquí nacieron también los primeros movimientos obreros en lucha por mejoras laborales. Inspirados en el modelo de los gremios medievales, surgieron los primeros sindicatos, agrupados por rama o por empresa.

Castlefields, zona de la estación de Liverpool, en Máschester.

Las condiciones de vida y trabajo dieron lugar a la aparición de un sinfín de problemas sociales de los que se ocupó una nueva ciencia social: la Sociología.

En todo este contexto surgieron diferentes corrientes teóricas para intentar explicar el nuevo mundo que se configuraba a partir de la Revolución Industrial, así como para proponer otros modelos sociales. Al calor de las chimeneas fabriles de Mánchester surgen el socialismo científico, el socialismo utópico, el anarquismo.

Así, la historia de Inglaterra, esa pequeña y poderosa isla, refleja cómo un pequeño territorio con escasos recursos propios, logró alzarse como potencia imperialista gracias al esclavismo en América, cuasi robo de recursos de otras regiones del mundo y la explotación de las clases populares.

No puedo evitar reflexionar…cómo hubiera devenido la historia si la máquina hubiera sido usada bajo control obrero.

Referencias:

https://canal.uned.es/uploads/material/Video/50292/sociolog__a8_transcripci__n.pdf

https://beyondforeignness.org/abolicion-de-la-esclavitud-y-la-trata-de-esclavos


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